¿Cómo afecta la tecnología VoIP a la transmisión de fax?

Fax VoIp

Todos hemos utilizado faxes tradicionales antes de la aparición del fax por Internet. Sabemos que algunas transmisiones fallaban y era necesario repetirlas. La mayoría de estos fallos se producían por errores en el receptor (falta de papel, la mayoría de las veces) o por mala calidad de la comunicación, sobre todo en las llamadas internacionales. El fax nunca ha sido, por su naturaleza técnica, un medio que garantice el 100% de sus transmisiones. Pero antes del surgimiento de Internet, los faxes más modernos y las mejoras de las telecomunicaciones nos acercaron mucho a ese 100%.

Las tecnologías de internet han irrumpido con fuerza en el mundo de las telecomunicaciones. Han traído importantes beneficios operativos y una importante reducción de costes. Pero el uso de las tecnologías de internet para la transmisión de voz (denominadas “voz por ip” o VoIP), también han traído una importante reducción de la calidad del sonido de las comunicaciones telefónicas. Debido a que los faxes se transmiten por sonidos, las tecnologías VoIP pueden tener muy graves consecuencias sobre las transmisiones de fax.

En términos muy simples, la comunicación por fax es una conversación entre dos equipos (módems) que emiten y escuchan sonidos que se transmiten a través de la línea telefónica. El equipo emisor traduce una imagen en una matriz de puntos (203 x 196 puntos por pulgada en resolución fina) y luego envía cada línea de puntos como sonidos al fax receptor. Dicho fax traduce los sonidos en puntos y los imprime o almacena en un documento digital.

En el primer momento de la conexión, dos aparatos de fax se intercambian mensajes en forma de sonidos para negociar la velocidad de transmisión y algunos otros elementos de coordinación. Luego, el emisor inicia la transmisión de cada página. Al finalizar cada página hay otra negociación entre los faxes para indicarse que se ha finalizado una página y se inicia otra, o que se ha finalizado la transmisión. No obstante, en las modalidades más básicas de transmisión a velocidades bajas (menores a 14.400 baudios) no existe un control de errores entre los faxes. Por tanto, aunque lleguen a negociar bien los cambios de página o el final del fax, es posible que lo que un fax ha enviado, el otro no lo haya recibido completo o que haya recibido sonidos (y por tanto contenido) diferentes a los enviados.
A medida que la calidad de la comunicación telefónica se hizo más nítida y se desarrollaron equipos de fax más modernos, las velocidades de transmisión de los sonidos se incrementaron (hasta los 33.600 baudios) y se introdujeron medidas de corrección de errores que en términos técnicos se llama ECM (“Error Correcting Mode”).

Los sonidos que transmite un fax tienen duraciones y frecuencias determinadas y los silencios entre cada sonido también tienen duraciones determinadas. La telefonía tradicional (analógica y digital) conduce los sonidos y los silencios prácticamente inalterados, con la salvedad de que en algunos casos, especialmente en comunicaciones de larga distancia, se puede producir eco en las comunicaciones. Para reducir este problema las centrales telefónicas tradicionales disponen de canceladores de eco.

Con el desarrollo de Internet se crearon tecnologías para transmitir la voz como datos (voz por IP o VoIP). Para conseguirlo, los sonidos se traducen en datos, se transmiten los datos por internet, y en el otro extremo se produce el proceso inverso. Cuanto sea mayor la “resolución” de la traducción (más bits por segundo) y cuantos más datos se usen para interpretar los sonidos, mejor es la calidad de la transmisión. Esto lo determinará el “códec” usado para la Voz por IP (G.711, G.729, etc.) Aparte de la “resolución” de la traducción, hay varios enemigos del fax en el uso de VoIP:

  • El flujo de datos por Internet no tiene velocidades constantes y se pueden producir pequeños retrasos entre los pequeños paquetes de datos enviados. Incluso se puede alterar el orden de llegada de los paquetes de datos al destino. Aunque ésta alteración luego es reordenada por el dispositivo receptor, produce retardos en la reconstrucción de los sonidos. Para conversaciones de voz puede ser tolerable, pero, como hemos dicho antes, el fax depende de la duración de los sonidos y los silencios. Si estos no se reproducen fielmente, el fax no se transmitirá correctamente.
  • Algunos equipos de VoIP están diseñados para optimizar la voz. Esto hace que se supriman altas y bajas frecuencias de los tonos de fax y que se alteren los silencios de la conversación. Una pausa tan pequeña como de 20ms puede ser interpretada como un fin de página de un fax. Mientras mayor es la optimización para voz, lo más probable es que se empeore la transmisión de fax.
  • Para reducir los problemas anteriormente citados, los proveedores de soluciones VoIP recomiendan que los faxes tradicionales se configuren a velocidades más bajas de las que son capaces (a 9.600 baudios o menos) para que las frecuencias de los sonidos no sean tan altas y los espacios entre sonidos sean mayores. No obstante, aunque esta recomendación puede incrementar la probabilidad de que un fax se transmita, impide el uso de protocolos de corrección de errores (ECM).
    Pero incrementar la velocidad del fax también tiene efectos negativos: los faxes podrían conseguir negociar una velocidad alta al inicio de la transmisión. Pero como la velocidad de internet no es constante, luego se puede hacer imposible continuar la transmisión a esa velocidad y al transmisión se interrumpiría o no se conseguiría. Esta es una explicación de Cisco, uno de los fabricantes más importantes de tecnologías VoIP en el mundo.

Para reducir todos estos problemas se introdujo un protocolo denominado T.38 que puede reducir o eliminar los problemas de transmisión de fax por IP. Así lo explica también Cisco en este documento.
Pero no es una solución definitiva. Lo que ocurre habitualmente es que las empresas y organizaciones conectan sus faxes tradicionales a sistemas VoIP. Su sistema VoIP traduce el fax al protocolo T.38, pero al enviar esa transmisión a un fax de destino, la comunicación tiene que pasar por dos o más operadores de telecomunicaciones que pueden no utilizar ese protocolo. Por tanto, aun cuando el fax de destino también pueda ser capaz de usar ése método, la integridad de la transmisión se perdería en el camino. Este documento describe técnicamente las dificultades de la transmisión del fax por IP.

Por todos estos motivos Infofax emplea la tecnología digital más avanzada para su interconexión con la red telefónica. La misma en la que se respaldan los faxes conectados a líneas telefónicas tradicionales. Todo ello para reducir el riesgo de error y que nuestro fax virtual sea tan fiable como el fax tradicional, pero añadiendo la versatilidad de Internet.

Las empresas que usan VoIP para sus comunicaciones de voz se pueden beneficiar de Infofax para sus comunicaciones por fax ya quer podrían prescindir totalmente del uso de faxes tradicionales y evitarían totalmente las incompatibilidades del fax con las tecnologías VoIP.

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