Desmontando las centralitas IP

centralitas IPMuchas veces os hemos hablado en nuestro blog sobre la versatilidad y las ventajas que ofrece una centralita virtual. Sin embargo, a la hora de contratar una, existen dos opciones: apostar por una centralita virtual que use líneas GSM, como Infocaller, o hacerlo por una que emplee la tecnología Voz IP (Voz sobre protocolo de Internet).

A pesar de que las centralitas virtuales, sean del tipo que sean, ofrecen unos beneficios comunes, no es lo mismo optar por las líneas digitales GSM que hacerlo por tecnología Voz IP. Por eso, en este artículo vamos a pararnos detenidamente a ver qué inconvenientes pueden surgir si usamos la Voz IP para montar la centralita virtual de nuestra empresa.

Antes de comenzar a analizar en detalle la Voz IP, debemos saber cómo funciona. Como hemos comentado antes, cuando decimos ‘Voz IP’ o VoIP, nos referimos a ‘Voz sobre protocolo de internet’. Se trata de una serie de recursos que posibilitan enviar una señal de voz a través de Internet empleando el protocolo IP. La señal que se manda se fragmenta en paquetes de datos, al igual que sucede con los paquetes de datos que se envían de un PC a un servidor cuando navegamos por Internet.

En teoría, si nos atenemos a esta definición de la tecnología Voz IP, estaríamos ante un método de transmitir la voz muy interesante, ya que casi cualquier dispositivo tiene ya acceso a Internet. Sin embargo, esto no es del todo cierto y hay varios inconvenientes que se encuentran los clientes cuando adoptan soluciones de telefonía por Voz IP.

  1. Calidad de sonido. El principal problema que suelen tener los clientes de servicios de telefonía a través de Voz IP es la calidad de sonido de las llamadas. Es frecuente encontrarse con cortes, retrasos en el envío/recepción de la voz o con las ya famosas ‘voces metálicas’. Estos problemas no aparecen con las líneas GSM digitales de otras soluciones de centralitas virtuales.
  2. Costes elevados. Para poder realizar llamadas a través de Voz IP, se necesitan dispositivos especiales para ello. Normalmente, las empresas que ofertan estos servicios requieren que o bien se les pague el alquiler de los terminales de forma mensual o que el cliente pague íntegramente el coste del dispositivo.
  3. Relativo ahorro mensual. Los precios de las llamadas realizadas a través de Voz IP suelen ser, en apariencia, más bajos que los de tarifas GSM. Sin embargo, hay que tener en cuenta costes adicionales. Es necesario contar con conexión a Internet y muchos operadores de telefonía móvil tienen algún tipo de límite establecido a las llamadas IP. Por lo que es posible que el cliente deba desembolsar más dinero para poder usarlas.
  4. Conexión a Internet constante. La clave para que la Voz IP funcione es Internet pero, además, también es la causa o el fundamento detrás de los inconvenientes de esta tecnología. Uno de los principales escollos a los que se enfrentan los clientes de estos servicios es que, si no se dispone de una muy buena conexión a Internet, hay problemas. En la mayoría de los casos, la conexión por móvil no es suficiente y hay que recurrir a fibra óptica de gran velocidad para realizar llamadas de calidad.
    Y, a pesar de todo esto, puede darse el caso de que no sea suficiente. La calidad del servicio puede verse afectada por alteraciones en la línea de datos, como un elevado tiempo de respuesta o por pérdida de paquetes de datos. La consecuencia directa de este tipo de incidencias son conversaciones telefónicas distorsionadas o cortadas. Si no disponemos de una determinada estabilidad y calidad en la línea de datos, tendremos problemas a la hora de realizar o recibir llamadas.
  5. Presencia de virus y crackers. Tal y como sucede con las líneas de transmisión de datos, la tecnología Voz IP es susceptible de ser atacada por virus y crackers. Aunque no es algo muy habitual, sí que es cierto que puede poner en riesgo el equilibrio económico de una empresa. El robo de datos puede producirse si un cracker es capaz de acceder al servidor de Voz IP y a los datos de voz almacenados. Incluso, podría llegar hasta el propio servicio telefónico y escuchar conversaciones ajenas o realizar llamadas a cargo de la línea Voz IP.
    En caso de que el sistema fuese infectado por un virus, el servicio telefónico podría verse afectado, así como equipos conectados al sistema. Una de las principales consecuencias que tendría serían las suplantaciones de identidad y otros tipos de fraudes similares.

Sin lugar a dudas, una centralita virtual es un gran añadido para cualquier empresa y mejorará la atención al cliente y la imagen de cara a los consumidores. No obstante, si estáis pensando en contratar una, debéis tener todos estos puntos en cuenta antes de elegir el tipo de centralita que implementaréis.

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